Cultivo del Pistachero (Pistacia vera L.)

El pistachero (Pistacia vera L.) es un pequeño árbol originario de las regiones montañosas de Grecia, Siria, Turquía, Kirguistán, Turkmenistán, Irán, Pakistán y Afganistán occidental que produce un fruto de interés culinario denominado pistacho. Fue plantado por primera vez en Asia occidental desde donde su cultivo se extendió hacia las civilizaciones ribereñas del Mediterráneo, pasando por los actuales Irán, Iraq, Siria y Turquía. Más recientemente, su cultivo se ha extendido por Australia, Nueva Zelanda, Mauritania, Madagascar, Sudáfrica, Estados Unidos o México, sobre todo en zonas con escasas precipitaciones o climas similares al clima Mediterráneo continental (veranos cálidos e inviernos templados).

DENOMINACIÓN.

Pistachero, alfóncigo, alfónsigo (español); Pistachio (ingles); Pistachier, pistachier commun, pistachier cultivé, pistachier vrai (francés);Pistazie, Pistazienbaum (alemán); Pistacchio (italiano); Pistache, pistáchio (Portugués)

FAMILIA BOTANICA

Anacardiáceas

DESCRIPCION BOTANICA

El pistachero es un árbol dedicuo, caducifolio, de copa redondeada, con una altura promedio de 5 m y con una copa que alcanza hasta los 10 m de diámetro. Sus ramas madres y secundarias son abiertas y colgantes. La madera es muy dura, pesada y resistente, de un color amarillo intenso cuando es joven y de un color rojo oscuro en los arboles adultos. Presenta un sistema radical pivotante en condiciones de riego y suelo profundo o superficial en suelos poco profundos y áridos. El sistema radical, muy desarrollado y profundo, proporciona al árbol una gran tolerancia a la sequía, pero al mismo tiempo lo hace susceptible a la falta de oxígeno en el suelo, es decir, no tolera bien los suelos propensos al encharcamiento o con escasa capacidad de infiltración de agua.

Pistachero en fructificación.
Imagen nº1: Pistachero en fructificación.

Sus hojas son pinnadas, con 3 a 5 foliolos de 10-20 centímetros de largo.

Rama fructífera de pistachero.
Ilustración 1: rama fructífera de pistachero.

La yema terminal del brote es vegetativa, mientras que las yemas axilares son vegetativas y reproductivas. Las yemas vegetativas son pequeñas y fácilmente diferenciables de las florales que son de mayor tamaño y no tienen primordios vegetativos. La brotación se produce en primavera y es anterior a la floración.

Es un árbol dioico, es decir, con flores femeninas y masculinas en plantas separadas. La inflorescencia se corresponde con una panoja o panícula, portando 100 o más flores estaminadas (macho) o pistiladas (hembra). Debido a lo anterior, los arboles con flores macho deben ser incluidos en plantaciones comerciales en una proporción de uno por cada ocho arboles productores o hembras. Se poliniza por el viento o anemófilamente. Normalmente los machos producen gran cantidad de polen poco antes de que los pistilos de las flores hembra estén receptivos. Debido al comportamiento variable en la floración, es muy recomendable que el periodo de floración de las flores femeninas sea cubierto por más de un polinizante o macho.

Pistachos listos para su consumo.
Imagen 2: Pistachos listos para su consumo.

El fruto es una drupa que contiene una semilla alargada que es la porción comestible. La semilla es de color verde amarillento dentro de una cáscara bivalva delgada y dura, rodeada de una cubierta carnosa y resinosa. La semilla de pistacho es muy nutritiva y es rica en proteínas (18,8 a 23,8% de su peso), en aceite (50 a 60% de su peso) y con contenido en calorías algo inferior al mismo peso en mantequilla. La cosecha es gradual y se produce en los meses de verano y principios del otoño.

Cuando el fruto madura, la piel cambia del verde a un amarillo rojizo otoñal y su cáscara se rompe y se abre parcialmente. Esta rotura de la cascara se conoce como dehiscencia/eclosión y ocurre acompañado por un sonido que es audible. Esta característica de apertura de la cáscara ha sido seleccionada y potenciada en las variedades comerciales.

Las plantas son dioicas, tienen pies masculinos y femeninos separados.

Inflorescencia de pistachero
imagen 3: Inflorescencia de pistachero

Las flores son apétalas y se reúnen en inflorescencias llamadas panículas. La fecundación de la flor es, fundamentalmente, anemófila (a través del viento).

Para una buena polinización, la máxima producción de polen debe producirse en los primeros dos a tres días después de iniciada la apertura de las flores femeninas. Las abejas no cumplen ningún papel debido a que solo visitan los machos y no a las hembras, ya que las flores de estas últimas no tienen néctar ni pétalos que las atraigan.

PRINCIPALES USOS Y PROPIEDADES MEDICINALES.

El principal uso del pistacho es como fruto seco. Según diversos estudios científicos el consumo de pistachos tiene beneficios para la salud:

  • Es cardiosaludable, ayudando a proteger al corazón.
  • Es una buena fuente de vitaminas y minerales.
  • Los pistachos son un fruto seco escasamente calórico, por lo que es interesante incluirlos en dietas de control de peso.
  • Los pistachos ayudan a reducir el riesgo de padecer la enfermedad de degeneración macular en los ojos.
  • Los pistachos ayudan a reducir la sequedad de la piel.
  • Son una buena fuente de fibra alimentaria, ayudan en la digestión y son probióticos, protegiendo la flora intestinal.
  • Los pistachos reducen el riesgo de padecer diabetes.
  • La asimilación de hierro por el organismo se facilita con el consumo de pistachos.
  • Los pistachos ayudan a mantener bajos los niveles de colesterol malo (LDL) en la sangre.

REQUERIMIENTOS AGRONOMICOS.

Franja térmica de cultivo.

Los pistacheros son muy resistentes a climas con importantes oscilaciones térmicas entre el invierno y el verano. Pueden sobrevivir a temperaturas que van desde -10ºC en invierno, hasta los 40ºC en verano.

Para conseguir una correcta maduración de los frutos, la plantación de pistacheros debe ubicarse en zonas donde se acumulen suficientes Unidades de Calor (UC) o grados día (GD) desde abril hasta septiembre (ambos meses incluidos), sobre todo, para las variedades tardías. De acuerdo a los estudios realizados con plantaciones de pistacheros por todo el mundo, el número mínimo necesario sería del orden de 3.600 UC para las variedades tardías y de 3.200 UC para las variedades tempranas.

Si se opta por variedades tempranas es muy posible que se puedan satisfacer las necesidades de calor como para obtener una buena maduración de los frutos, pero hay que tener en cuenta la incidencia de heladas primaverales tardías y la humedad ambiental durante el periodo de crecimiento que pueden acabar con la cosecha.

Para el cálculo de las UC se puede emplear la fórmula siguiente:

UC = [Med(TMedmax)+Med(TMedmin)/2] x N.

Siendo:

  • TMedmax Conjunto de temperaturas medias máximas de los meses de abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre.
  • TMedmin: Conjunto de temperaturas medias mínimas de los meses de abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre.
  • Med( ): Valor medio del conjunto de temperaturas.
  • N: es un valor constante que se corresponde con el número de días del periodo Abril-Septiembre que es 183.

El pistacho, además de suficientes Unidades de Calor requiere también horas de frío, entendidas como un determinado número de horas en días consecutivos por debajo de una determinada temperatura limite, que en este caso es de 7 ºC. La variedad comienza su brotación cuando completa las necesidades de frío, es decir, cuando se inicia el ascenso térmico a comienzos de la primavera. Si se elige una variedad que no cubre el número de horas de frío, va a florecer de forma irregular y afectará negativamente a la producción. Dependiendo de las variedades, el pistacho requiere desde unas 400 horas de frío para las variedades más tempranas y hasta las 1000 horas de frío para las más tardías.

Franja de altitud del cultivo.

La altitud no afecta, en principio, a la ubicación del cultivo de pistacho. El único lugar donde puede haber problemas de cultivo es en las proximidades del mar, donde es muy posible que el número necesario de horas de frío sea insuficiente.

Requerimientos hídricos del cultivo.

El pistachero florece en el hemisferio norte en la última quincena del mes de marzo para la mayoría de las variedades tempranas y a mediados del mes de abril para las variedades tardías. Si se utilizan variedades tempranas, una última quincena del mes de marzo poco lluvioso y con riesgo mínimo de heladas es lo más adecuado, mientras que si se trata de variedades tardías, un mes de abril poco lluvioso y con riesgo mínimo de heladas es lo recomendable.

Franja de humedad ambiental.

La humedad ambiental afecta especialmente a este cultivo, por dos motivos fundamentales:

  • El exceso de humedad perjudica el transporte de polen de unas plantas a otras.
  • Una mayor humedad relativa supone una mayor incidencia de ataques de plagas y enfermedades.

El cálculo del índice de Humedad Relativa Ambiental (HR) se realiza tomando la humedad relativa media de los meses de Junio, Julio, Agosto y Septiembre para, seguidamente, calcular la media del periodo.

Se puede establecer que un índice HR por encima del 40% compromete el buen estado fitosanitario de la plantación y, por lo tanto, una producción rentable y ecológica.

Requerimientos edafológicos.

Es una planta que se da bien en climas áridos y semiáridos de todo el planeta. Como consecuencia de su adaptación a estos climas, ha desarrollado una alta tolerancia a los suelos salinos y prospera bien incluso cuando se utiliza agua de riego con concentraciones de 3000-4000 ppm de sales solubles.

Requieren suelos ligeros (francos o franco-arenosos) y bien drenados, porque no se desarrollan bien en condiciones de alta humedad del suelo. El rango de PH en el que mejor se desenvuelve es entre 5 y 7, es decir, es bastante apto para suelos ligeramente alcalinos a neutros. Cuanto mayor profundidad tenga el suelo y menores sean las posibilidades de encharcamiento, mucho mejor.

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Plagas, Enfermedades y Fisiopatias de la Granadilla (passiflora ligularis)

PLAGAS.

Mosca de la fruta – Dasiops spp.

Es la principal plaga que puede afectar a la planta de granadilla. Los síntomas de la presencia de esta plaga aparecen en la fruta, que se arruga y mantiene en la planta. Cuando las larvas de la mosca están próximas a completar su ciclo, la fruta cae al suelo para continuar su desarrollo.

La mosca presenta un color azulado, ojos rojos, unos 5 mm de largo y un solo par de alas.

No es conveniente aplicar insecticidas genérico para el control de esta plaga, puesto que puede afectar a los polinizadores. Como medida para el control, se deben recoger lo antes posible las frutas dañadas o que se encuentren en el suelo, para destruirlas de inmediato. Se pueden utilizar trampas selectivas para atraer a los adultos y aplicarles insecticidas de manera localizada. El control biológico se hace mediante avispas parasitoides (Pachycrepideus vindemmiae) que ovopositan en las larvas de la mosca y reducen considerablemente la población de la plaga.

Gusano de las hojas – Agraulis juno.

Esta plaga puede dejar la plantación en poco tiempo sin hojas, por lo que es necesario actuar rápido para controlarla. Trabajan en grupo.

La principal medida de control es la eliminación manual, por lo que debe hacerse lo antes posible. Es muy recomendable revisar periódicamente la plantación e intentar localizar el origen o foco original de la plaga para disponer de barreras o eliminarla “in situ”. No se debe aplicar ningún tipo de insecticida en periodo de floración. El Bacillus Thuringensis es una opción biológica en el manejo de esta plaga.

Nematodos: Meloidogye incognita.

El nematodo predispone a las plantas a infecciones por Fusarium, Alternaria, Phytopthora, Verticillium, Rhizoctonia, Pseudomnonas, Agrobacterium y otras. Este nematodo sobrevive con facilidad en suelos cuya temperatura se encuentra entre los 0 y 40ºC.

La raíz puede ser afectada en cualquier estado de desarrollo, incluso en la etapa de semillero. Las plantas afectadas sufren retrasos es su desarrollo fenológico y solo se detectan los daños en el momento de transplante al lugar definitivo. La presencia de este nematodo se detecta con la aparición de agallas y engrosamientos en las raíces que impiden la absorción de nutrientes y agua.

El control de Meloydogine debe ser preventivo, en las etapas de semillero, desinfectándose el substrato de siembra. La rotación de cultivos es otra practica que puede contribuir al manejo de la enfermedad, si bien se debe evitar la rotación con plantas de las familias Solanaceae (patatas, tomates, ..), Rubiaceae y Musaceae.

La aplicación de materia orgánica fermentada contribuye al control de la enfermedad, pues facilita la reproducción de nematodos saprofitos.

ENFERMEDADES.

Damping-off o sancocho: Pythium spp. y Rhizoctonia spp.

El damping-off es ocasionado por un grupo de hongos que habitan de forma natural el suelo de cultivo y que pertenecen a los generos Pythium y Rhizoctonia.

Esta enfermedad se suele presentar en semilleros mas que en el lugar definitivo de siembra. Ocasiona retraso en el crecimiento y muerte repentina. La mejor forma de prevenirla es el uso de semillas sanas procedentes de frutos sanos y protección de las mismas antes de la siembra con un fungicida que las proteja durante la etapa de emergencia de la plántula.

Secadera, pudrición seca de la raíz.

El agente causal de la enfermedad es Nectria haematoccoca Berk & Br, hongo perteneciente a la clase Ascomycetes.

Es una enfermedad que puede causar extensos daños al cultivo ya que afecta a plantas en diferentes estados de desarrollo. Los primeros síntomas aparecen en plántulas de 20 a 30 días de edad post-emergencia y lo que ocurre es que detienen su desarrollo y se desprenden las hojas más viejas. En el lugar donde estaba la inserción de la hoja desprendida se observa una necrosis (tejido vegetal muerto) de color amarronado que con el tiempo se extiende y avanza de manera ascendente, cubriendo parcialmente el tallo. Las hojas afectadas presentan quemazón sistémica de color café claro, que se extiende a lo largo de las nervaduras lo que acaba causando la muerte de la hoja (corte de la circulación de la savia). Cuando la necrosis se extiende a lo largo del tallo provoca episodios de clorosis, marchitez de hojas y muerte generalizada de la plántula.

En las plantas adultas, la enfermedad se localiza principalmente en el cuello de la raíz, afecta a la corteza, tapona los haces vasculares e impide el paso de la savia. Después de invadir el tallo se extiende a las raíces y ocasiona marchitez de hojas, arrugamiento de frutos y, finalmente, la muerte de la planta. En estados avanzados de infección, se aprecian cuerpos fructíferos del hongo como puntos diminutos de color rojo intenso, los cuales, al ser desprendidos por la lluvia, infectan a otras plantas.

El hongo es un habitante natural del suelo y su desarrollo esta relacionado con un exceso humedad en la zona adyacente de la base del tallo, mal drenaje, heridas en la base del tallo o en las raíces. También, la presencia de nematodos de los generos Meloydogyne y Pratylenchus predisponen a la planta al ataque de la enfermedad. La invasión se produce a través del xilema, creciendo el micelio del hongo en su interior y formando microconidias que son llevadas con la savia en la translocación normal, presentado bloqueo y taponamiento de vasos y formación de enzimas y toxinas. Una vez muere la planta, el hongo coloniza la corteza y esporula.

El hongo puede sobrevivir por mucho tiempo en el suelo y en residuos de cosecha, no obstante, para poder infectar y colonizar requiere heridas, las cuales pueden ser causadas por cuarteaduras naturales de la corteza, insectos, nematodos o por el hombre durante las labores de cultivo.

Al ser el hongo un habitante natural del suelo la principal medida de control debe ser la higiene y limpieza de suelos y substratos utilizados en la propagación y cultivo de la planta. En el momento en que se detecten síntomas en alguna de las plántulas, deben ser eliminadas y retiradas de manera inmediata del lugar, sin reponerse, encalando y tratando el agujero con un fungicida. Asi mismo, es muy conveniente aislar el lugar del foco, evitando el encharcamiento y controlando el movimiento del agua de escorrentía.

Roña de los frutos: Colletotrichum glocosporioides Penz. Melanconiales.

Tambien conocida como Antracnosis asociada al hongo Colletotrichum glocoporioides Penz.

En los frutos, las lesiones se encuentran algo hundidas en la cobertura exterior. Son secas, de color café claro, redondeadas y de tamaño variable (entre 1-2 mm) y con acérvulos subepidermiales (semejantes a puntos negros) que sobresalen sobre las lesiones. Las lesiones se presentan en grupos o aisladas y, frecuentemente, se observan siguiendo el movimiento del agua de lluvia sobre el fruto. Lo que mas favorece la aparición de la enfermedad son las condiciones de alta humedad relativa, alta precipitación y excesivo sombreamiento del cultivo.

Mancha ojo de pollo, Quemazón: Phomosis spp.

Enfermedad fúngica que ataca a las estructuras florales del cultivo. Se puede considerar como un patógeno débil que requiere de condiciones ambientales muy específicas para infectar, pues para la diseminación del inóculo requiere de alta humedad y viento fuerte.

La enfermedad tiene mayor incidencia en los órganos tiernos de la palnta, como pueden ser las hojas jóvenes, tallos, brácteas, botones florales e, incluso, frutos en formación. El hongo aparece mas frecuentemente en invierno, aumentando la caída de botones florales y frutos recién formados. También puede aparecer en semilleros.

La mejor medida preventiva en este caso es facilitar la aireación y penetración de la luz en el cultivo. Cuando ya se esta produciendo el ataque, lo mejor es la poda de las estructuras afectadas y aplicación de pastas cicatrizantes a base de sulfato de cobre (pasta bordelesa) y, para evitar la propagación, la retirada y quema del material vegetal afectado por la enfermedad.

Mildius pulverulentos y blancos en granadilla: Oidium spp y Ovulariopsis spp.

Las hojas afectadas por mildiu pulverulento muestran lesiones difusas individuales de forma circular y color blanco en el haz, siendo de tamaño variable. En ocasiones llegan a cubrir toda la lámina foliar y en una etapa más avanzada llegan a cubrirse de una masa de estructuras somáticas y reproductivas del hongo causante de la enfermedad.

En los frutos, aparecen lesiones individuales, blanquecinas y estrelladas que posteriormente se necrosan. En tallos también pueden aparecer manchas del hongo.

Las lesiones de los mildius blancos son individuales, de forma circular, color blanco y apariencia afelpada. Pueden llegar a cubrir gran parte de la hoja, originando lesiones cloróticas difusas en el haz. El avance de la enfermedad se caracteriza por un oscurecimiento de las lesiones que cambian de color café claro y, después, a oscuro.

Las condiciones favorables para la aparición y desarrollo de estos hongos están relacionadas con una alta humedad relativa y, en ocasiones, con periodos secos prolongados.

Moho gris de los botones florales y de las flores; moho café de las flores y los frutos: Botrytis cinérea Pers. ex Fr. Miniliales.

La enfermedad asociada a este hongo puede causar pérdidas de hasta el 70% de a producción. Afecta, en primer lugar, a los botones florales y flores, llegando a afectar también a los frutos. La enfermedad la causa el hongo Botrytis Cinerea Pers. ex Fr.

Botrytis permanece en el suelo en forma de esclerocios o de micelios sobre restos de plantas en descomposición.

La enfermedad suele aparecer en cultivos que estan iniciando su producción, entre 7 y 8 meses de edad. El primer síntoma de ataque aparece en los botones florales y puede llegar a ser muy severo, ocasionado perdidas superiores al 50%. Cuando la enfermedad se presenta en los botones florales y en los frutos, se observa un moho de color café claro que afecta a los pistilos en la flor ya fecundada. En los frutos recién formados, el moho afecta al pedúnculo y a la base del fruto. Cuando la humedad relativa es alta, puede llegar a cubrir totalmente el fruto.

El hongo penetra a través de las heridas (cicatrices florales, picaduras de insecto y cualquier daño físico), viéndose favorecido su desarrollo con humedades relativas superiores al 95%, temperaturas entre 20-25ºC, abundante luz y un exceso de abonado nitrogenado. Se desarrolla con mas rapidez en órganos senescentes o muertos.

Moho negro de los botones florales: Rhizopus stolonifer (Ehrenb.:Fr) Lind. Mucorales.

El hongo ataca a los pedúnculos y las flores desde su formación. En los pedúnculos que sostienen los botones florales ocasiona una lesión de color café que avanza por la corona y que llega a producir la caída del órgano y en las flores recién abiertas se puede observar un micelio de color negro. En condiciones de alta humedad relativa, el hongo puede infectar todas las estructuras florales, produciendo su caída. Cuando la infección es importante, los daños se extienden a los frutos pequeños y a los frutos en proceso de llenado.

La enfermedad se ve favorecida por periodos continuados de lluvias y temperaturas bajas. En plantaciones con plantas muy próximas entre si y con exceso de follaje, se favorece el ataque de patógeno. En casos extremos, se puede llegar a perder el 100% de la cosecha potencial al infectarse todos los botones florales.

La propagación de la enfermedad se ve favorecida por la presencia de moscas que atacan las flores, ya que las heridas producidas por estos insectos son el punto de entrada del patógeno.

En este caso, la mejor medida preventiva es facilitar la aireación del cultivo, mediante el uso de distancias adecuadas entre plantas y deshojes periódicos. Como la enfermedad se asocia a la presencia de moscas de los botones florales, una buena práctica preventiva es utilizar productos fitosanitarios que las controlen o eliminen.

Mancha mohosa del fruto (moho verde): Cladosporium herbarum (per.:Fr) Link. Moniliales.

Es una enfermedad que no suele tener una incidencia excesiva en las plantaciones comerciales.

Las temperaturas entre 13 y 20 ºC favorecen el desarrollo de la enfermedad. El hongo crece sobre la superficie del pedúnculo del fruto y avanza hacia la parte central, cubriéndolo parcialmente con una pátina verdosa que corresponde a su esporulación.

La enfermedad se ve favorecida por las condiciones de lluvias continuas y temperaturas bajas. La incidencia del hongo es mayor con la presencia de moscas de la fruta que atacan a las flores, ya que las heridas causadas por las larvas favorecen la infección por el hongo.

Este hongo sobrevive principalmente en los residuos de cultivo, dispersándose fácilmente a través del viento, los insectos e, incluso, las propias herramientas de trabajo. La eliminación de restos vegetales potencialmente infectados mediante su quema es una de las primeras estrategias a aplicar para evitar la aparición de la enfermedad.

La retirada del cultivo de las hojas viejas, estructuras florales secas y frutos caídos y, en general, todas aquellas prácticas que favorezcan el aireamiento del cultivo y el sombreo por parte de árboles o bosques próximos.

Enfermedades causadas por virus. Virus de la hoja morada. Anillado de la fruta: virus alargado y flexuoso (SMV)

El virus, en la granadilla, causa la enfermedad denominada “hoja o mancha morada”. Se trata de una de las enfermedades de mayor incidencia e importancia para los cultivos de granadilla, disminuyendo los rendimientos de fruta de primera calidad y exportación, ya que afecta, sobre todo al aspecto exterior del fruto y no afecta al contenido de solidos solubles.

La forma más común de transmisión es la producida por el uso de herramientas infectadas (tijeras de podar, machetes, …) por lo que una buena medida preventiva es la desinfección periódica de las mismas antes de su uso mediante hipoclorito de sodio. Otro vector importante de transmisión es la presencia de insectos de las especies Aphis gossypii y Toxoptera citricida que son huéspedes de la familia de las papilionáceas. En caso de encontrar una planta con los síntomas descritos, lo mejor que se puede hacer es eliminarla de inmediato.

La virosis aparece en las hojas en forma de lesiones estrelladas que, a medida que crecen, se extienden a lo largo de las nervaduras y venas de las hojas, llegándolas a formar grandes manchas moradas, purpuras o rojizas, muy similares a los daños ocasionados por escaldadura o golpe de sol. En las hojas se observa clorosis, epinastia y nervaduras pigmentadas.

FISIOPATIAS.

Agrietamiento de la cascara del fruto.

La cascara de la fruta se rompe y revienta. Causa un problema de apariencia o percepción visual, ya que, normalmente, el interior de la fruta no se ve afectado. Las grietas pueden ser un punto de entrada de hongos que estropean la fruta.

Se desconoce con seguridad cuales son las causas de esta enfermedad fisiológica. Parece ser que los cambios bruscos de temperatura favorecen la aparición de este síntoma. Los desequilibrios nutricionales de Calcio/Magnesio o las deficiencias de Boro también pueden ser un factor desencadenante.

En general, la mejor medida de control de esta fisiopatía es un abonado que mantenga un contenido suficiente de materia orgánica en el suelo.

Quemaduras solares.

Alrededor del pedúnculo de la fruta se manifiesta un área circular descolorida que progresivamente se vuelve de color paja. Generalmente, en el lugar donde se produce este daño, suele atacar el hongo de la antracnosis.

Durante el periodo seco se debe evitar la realización de podas severas que expongan la fruta al sol, sobre todo durante la mañana cuando aún tiene gotas de rocío de la mañana (efecto lupa). Adicionalmente, se deben eliminar las frutas dañadas lo antes posible para que el hongo de la antracnosis no se propague.

Fruta vana.

La fruta tiene poco peso y las semillas presenta un color claro.

La causa de esta fisiopatías es una falta generalizada de nutrientes. Se recomienda la aplicación de un plan de fertilización adecuado y controlado con análisis foliares periódicos.

 

Fenologia, propagación y establecimiento del cultivo de Granadilla (passiflora ligularis)

Fenología del cultivo.

Los estados fenológicos de la granadilla son los siguientes:

  • Etapa vegetativa 0 (V0) que se corresponde con la germinación de la semilla y dura entre 15 y 20 días, dependiendo de la calidad de la semilla, el substrato de siembra, el manejo del riego y de la temperatura.
  • Etapa vegetativa 1 (V1.1) que corresponde a la emergencia de la plántula y ocurre en las primeras tres semanas después de la siembra de la semilla. Es una etapa que se desarrolla completamente en semillero o en vivero y en ella se realizaría el primer trasplante a bolsa.
  • Etapa vegetativa 2 (V1.2) que corresponde a la fase de trasplante al sitio definitivo y se produce entre los 65 y 75 días después de la siembra de la semilla. En esta etapa se realiza la eliminación de los chupones basales, si aparecen. Lo más importante es que no falte agua a las plantas.
  • Etapa vegetativa 3 (V1.3) en la que predomina el desarrollo vegetativo, produciendo únicamente hojas, chupones y zarcillos.
  • Etapa vegetativa 4 (V1.4) es una etapa de transición en la que empiezan a aparecer los botones florales.
  • Etapa reproductiva 1 (R1.1) correspondiente a la floración propiamente dicha. Más del 50% de las plantas del cultivo presentan flores en cartucho y flores abiertas.
  • Etapa reproductiva 2 (R1.2) correspondiente a la formación del fruto y con una duración que oscila entre los 50 y los 60 días. En esta etapa se produce un trasvase de fotoasimilados desde las hojas hacia los frutos formados.
  • Etapa reproductiva 3 (R1.3) correspondiente a los procesos de llenado y maduración del fruto. Su duración es de entre 20 y 25 días.

En condiciones agroclimáticas normales, el cultivo de la granadilla se comporta como semipermanente y presenta una superposición de fases vegetativas y reproductivas. Durante el segundo ciclo se denominaran V2.1, V2.2, V2.3, V2.4, R2.1, R2.2, R2.3 y así sucesivamente en el tercer ciclo.

Hitos fenológicos en granadilla
Tabla 1: Hitos fenológicos en granadilla

Métodos de propagación.

La granadilla puede propagarse por semillas o vegetativamente.

El método de propagación por semillas es el más utilizado porque se obtienen plantas de mayor longevidad, es decir, más años de vida en producción. Sin embargo, como la polinización de la granadilla es cruzada se produce una gran variabilidad en el material genético y pueden obtenerse plantas con características indeseables. La mejora genética de la variedad debe pasar por la polinización artificial para producir mejores ejemplares, práctica que también es recomendada en aquellas plantaciones que presentan las siguientes condiciones:

  • Nubosidad y clima frio.
  • Escasez de polinizadores

La maduración de los pares de flores, que por nudo tiene la granadilla, presenta una pequeña diferencia de edad, lo que favorece la atracción constante de polinizadores. Diariamente las flores se comportan como sigue:

  • Apertura de la flor: entre las 1:30 y las 2:00 a.m.
  • Apertura total: aproximadamente a las 4:00 a.m. del mismo día.
  • Cierre: a partir de las 14:00 comienza a cerrarse, independientemente de si ha sido o no polinizada.

Este comportamiento de la flor facilita la polinización artificial o manual que se realiza conforme a la siguiente secuencia:

  1. Un día antes de que se abran las flores, se seleccionan los botones florales de las mejores plantas (más productivas, más sanas, mayor tamaño, etc.) en una cantidad suficiente.
  2. Se introducen las flores sin abrir en una pequeña bolsa de plástico.
  3. Antes de las 6.00 a.m. del día siguiente y una vez abiertas las flores recogidas el día anterior, se les corta con cuidado las anteras y se deposita en una bolsa de papel o recipiente contenedor.
  4. Con un pincel pequeño se distribuye el polen recolectado sobre los estigmas de las flores abiertas ese mismo día. Esta operación debe hacerse con rapidez porque la viabilidad del polen es limitada (más baja cuanto menor humedad exista en el ambiente).
  5. Una vez realizada la fecundación, las flores polinizadas artificialmente deben protegerse individualmente para evitar el acceso de polinizadores.
  6. El proceso se puede repetir en días sucesivos las veces que sea necesario.

Los mejores frutos para extraer las semillas son aquellos que se han extraído de plantas sanas de alta productividad que sean maduros, enteros, sanos y con un peso individual de 100 gramos o más. La extracción de las semillas se inicia cortando los frutos por la mitad para, a continuación, vaciar su contenido en un recipiente con agua limpia y manteniéndolo en remojo durante 48 horas. Pasado este periodo, se pasa la mezcla macerada por un tamiz de menor tamaño de malla que la semilla, hasta que se desprenda completamente el arilo. Una vez separadas las semillas se las deja secar a la sombra de 24 a 48 horas.

Las semillas obtenidas pueden tratarse con un tratamiento de desinfección para posteriormente sembrarlas en semillero con tierra con alto contenido en materia orgánica para luego trasplantarlas.

Las semillas deben germinar después de 15 a 20 días.

Las semillas almacenadas en refrigeración a 4 ºC, a una humedad relativa del 75%, envasadas en bolsas de papel, plástico o aluminio, pueden mantener su viabilidad hasta por dos años y mantener un porcentaje de germinación superior al 50%.

El segundo método utilizado para la propagación de la granadilla es mediante injertos sobre plantas patrón del genero passiflora. Este tipo de propagación solo es adecuado cuando se quiere superar problemas de enfermedades causadas por hongos del suelo o por limitaciones edafoclimáticas, es decir, suelos inapropiados o climas fríos. El maracuyá (passiflora edulis) puede ser una buena opción debido al amplio número de variedades existentes y a su vigor.

Un tercer método de propagación es mediante estaquillado, utilizando estacas de la planta que se mantienen dos meses en suelo antes de ser trasplantadas a terreno definitivo. Este método proporciona plantas de granadilla que entran antes en producción pero cuya vida productiva es menor que las reproducidas por semilla.

Finalmente otros métodos de propagación son el acodo (aéreo o de suelo) y el injerto de aproximación.

Métodos de propagación de la Granadilla
Tabla 2: Resumen de métodos de propagación de la Granadilla

Siembra y plantación.

Las plantas o plantones de granadilla se trasplantan al terreno definitivo cuando alcanzan entre 10 y 15 cm de altura. Una de las principales razones es la escasa área foliar que implica una menor deshidratación y estrés de trasplante. También es recomendable realizar el trasplante en días frescos, por la tarde y al inicio de la temporada de lluvias.

El trasplante se puede realizar al mismo nivel o mayor nivel del suelo. Para reducir la virulencia de un ataque de hongos del género Fusarium sp a nivel del cuello de la planta se recomienda realizar el trasplante por encima del nivel del suelo natural.

Prevención de Fusarium
Figura 1: Modo de plantación para prevenir ataque de hongos de suelo.

En el caso de que no se disponga de sistema de riego, lo recomendable es planificar la siembra para que coincida con la época de lluvia y trasplantar las plantas en horas de tarde. La siembra debe hacerse en hoyos con la misma profundidad de la bolsa, para evitar encharcamiento y pudrición de las raíces o de la base del tallo.

La selección de un marco plantación para un determinado lugar, va a depender de los siguientes parámetros:

  • Altitud de la plantación. Dentro de los límites de altitud admisibles para este cultivo, cuanto mayor es la altitud, mayor debe ser la densidad de plantación para compensar un crecimiento más lento y menores longitudes de entrenudos.
  • Vigor varietal de la planta. Cuanto mayor es el vigor varietal de la granadilla seleccionada, menor debe ser la densidad de plantación. En el caso de las plantas procedentes de injerto o esqueje, la reducción del vigor comparada con el que tienen las plantas procedentes de semilla es muy frecuente, permitiendo mayores densidades de plantas.
  • Disponibilidad de nutrientes en el suelo. Los suelos con un nivel adecuado de nutrientes y bien aireados, permiten mayores densidades de plantación.

Los marcos de plantación en terreno llano más habituales en granadilla son los siguientes:

  • 6 x 6 metros con una densidad de plantación de 277 plantas por hectárea.
  • 5 x 5 metros con una densidad de plantación de 500 plantas por hectárea.
  • 4 x 4 metros con una densidad de plantación de 625 plantas por hectárea.

Una hectárea (Ha) de terreno son 10.000 m2.

En cualquiera de los tres tipos de marco recomendados la plantación de las plantas es en cuadro.

Otro elemento que interviene en el establecimiento del marco de plantación es la disponibilidad de instrumentos topográficos (teodolitos, GPS, …) adecuados para situar correctamente sus límites. Cuando no se dispone de instrumentos topográficos para definir los límites del marco, lo más recomendable es utilizar el método de los cuadrados perfectos que consiste en aprovechar que en algunos triángulos rectángulos (uno de sus ángulos es de 90º sexagesimales) todos sus lados son números enteros o múltiplos de números enteros. Por ejemplo, un triángulo rectángulo cuyos catetos midan, respectivamente, 3 y 4 m, tiene una hipotenusa que mide, exactamente, 5 m. Este hecho es fácilmente demostrable con el teorema de Pitágoras y puede verse en la figura 2.

Teorema de Pitágoras y cuadrados perfectos.
Figura 2: Teorema de Pitágoras y cuadrados perfectos.

De acuerdo a estas circunstancias específicas, los marcos de plantación recomendados son los siguientes:

  • 9 x 5 metros con una densidad de plantación de 222 plantas por hectárea.
  • 9 x 4 metros con una densidad de plantación de 277 plantas por hectárea.
  • 6 x 5 metros con una densidad de plantación de 333 plantas por hectárea
  • 6 x 4 metros con una densidad de plantación de 426 plantas por hectárea
  • 3 x 5 metros con una densidad de plantación de 666 plantas por hectárea.

Los triángulos rectángulos que se pueden utilizar para definir estos marcos de plantación son los siguientes:

  1. Triangulo A (a= 3 m; b= 4 m; c= 5 m)
  2. Triangulo B (a= 5 m; b= 12 m; c= 13 m)

A modo de ejemplo, en la figura 3 puede verse la secuencia de definición o replanteo del marco de plantación de 9 x 5, donde se utiliza el triángulo rectángulo B.

Secuencia de replanteo de marco de plantación 9 x 5.
Figura 3: Secuencia de replanteo de marco de plantación 9 x 5.

En terrenos en pendiente, la anchura mínima de la terraza no debe ser inferior a 1,5 m, con una separación entre pies de planta no inferior a los 6 m. Los pies de planta deben plantarse, preferiblemente, a medio camino entre el borde de su propio nivel y el borde del nivel inmediatamente superior.

Cuando se trabaja con terrenos en pendiente va a ser necesario realizar algunas obras auxiliares para evitar problemas de erosión y pérdida de nutrientes por la lluvia o el riego. La primera obra auxiliar es la creación de zanjas o canales de infiltración/drenaje. Los canales de infiltración serán la opción recomendada si el terreno permite una infiltración suficiente del agua de lluvia y no aparecen síntomas de encharcamiento más o menos permanente. Sin embargo, si el terreno el terreno tiene dificultades para infiltrar el agua de lluvia y se encharca con frecuencia o durante periodos prolongados de tiempo, la opción recomendada será el uso de canales de drenaje. En el caso de los canales de infiltración, la pendiente del canal se aproximará al 0%, mientras que para los canales de drenaje, la pendiente estará entre el rango 1-3%, dependiendo de la resistencia a la erosión del cauce del canal, para facilitar el traslado del excedente de agua hacia cotas más bajas y, en algún caso, almacenarla para los periodos más secos.

Ubicación de plántulas de granadilla en sistema de terrazas
Figura 3: Ubicación de plántulas de granadilla en sistema de terrazas

Es necesario destacar que el uso de canales de infiltración o drenaje depende, exclusivamente, de la capacidad para infiltrar agua por parte del terreno en el que está ubicada la plantación y no de la cantidad de precipitación anual. Las lluvias recibidas por el cultivo pueden estar más o menos distribuidas o concentradas a lo largo de todo el año.

Distancia entre curvas de nivel para diferentes pendientes.
Tabla 3. Distancia entre curvas de nivel para diferentes pendientes.

La plantación de plantas entre distintos niveles es en cuadro, si la distancia entre los bordes de las terrazas de dos niveles consecutivos es superior a 4 metros y en tresbolillo si la distancia es inferior a cuatro metros. En cualquier caso, la separación entre pies de planta no debe ser inferior a los seis metros.

Sistemas de plantación a tresbolillo y en cuadro en terrazas o bancales de cultivo.
Figura 4: Sistemas de plantación a tresbolillo y en cuadro en terrazas o bancales de cultivo.

Sistemas de soporte.

La granadilla es una planta herbácea y trepadora que necesita de un soporte para su desarrollo, a fin de tener las mejores condiciones de luminosidad, aireación y protección contra plagas y enfermedades. Se utilizan dos sistemas de soporte: espaldera y emparrado.

El sistema en espaldera permite una mejor distribución de la plantación, facilita el manejo del cultivo y es más recomendable en suelos con hasta un 70% de pendiente. Sin embargo, presenta el inconveniente de que expone en exceso a los frutos a la insolación, la cual puede provocarles daños que deprecian su valor comercial.

Para instalar un sistema en espaldera se utilizan postes de madera o acero galvanizado cada 6 m en la misma hilera y cada 3 m entre hileras. En las hileras, uniendo los postes, se colocan 4 hilos de alambre liso calibre 12. La altura de la espaldera es de 2 m, a 80 cm se coloca el primer hilo de alambre, luego los tres restantes a 40 cm entre sí.

El sistema de emparrado resulta más ventajoso en términos de rendimiento que el sistema de espaldera. Facilita la realización de todas las labores técnicas que requiere el cultivo y proporciona mayor calidad de fruta.

Existen muchas formas de hacer el emparrado, en función del lugar donde se va realizar el cultivo y del marco de plantación seleccionado. Los materiales necesarios para construir el emparrado son:

  1. Pies derechos en forma de postes de madera fina de 3 m de largo, tratados frente a la pudrición y la intemperie, sobre todo la parte que va enterrada en el suelo o bien postes de acero galvanizado que se empotran en pozos de hormigón en masa de 40x40x60 cm a una profundidad de 50 cm (queda sobre el nivel del pozo de hormigón a unos 2,50 metros). Los pozos de hormigón deben encontrarse sobre el nivel del suelo unos 10 cm, para evitar en lo posible futuros problemas de pudrición de la madera o corrosión del metal.
  2. Pies de apoyo en poste de madera tratada, bambú (guadua) o acero galvanizado, de 2,80 m de altura. Opcionalmente, pueden apoyarse o empotrarse sobre cuadrados de hormigón prefabricado de 40 x 40 x 40
  3. Alambre liso de calibre 10, 12 y 16, dependiendo de las dimensiones del emparrado.
  4. Grapas, tensores y otro material de fijación y tensado de los alambres.

A la hora de seleccionar el calibre necesario para el emparrado, hay que tener en cuenta que la planta de granadilla puede suponer una biomasa superior a las 20 toneladas por hectárea cuando está en su plenitud de desarrollo.

Dentro de la estructura del emparrado hay tres tipos de alambre que constituyen el emparrado:

  • Alambre perimetral: El que se utiliza para enganchar las líneas de postes del emparrado con las estacas perimetrales. Los alambres de fijan a los postes y a estacas perimetrales para proporcionar consistencia y tensión a la estructura. Puede utilizarse alambre trenzado, más resistente y flexible, para facilitar el tensado y conexión de los postes y estacas perimetrales.
  • Alambre primario: El que sirve para unir los postes interiores en sentido longitudinal y transversal (formando cuadriculas). Se utiliza alambre galvanizado liso de calibre 10 y 12. Debe estar correctamente fijado a los postes interiores para evitar desplazamientos del cable como consecuencia del peso de las plantas.
  • Alambre secundario: Estos alambres se colocan paralelos a los alambres primarios, con una separación de, aproximadamente, unos 40 cm entre ellos. Cuando alguno de estos alambres se encuentre con un alambre primario o de tensar, debe amarrarse a este para evitar que pueda desplazarse.

    sistema de emparrado para cultivo de granadilla.
    Figura 5: Detalle de sistema de emparrado para cultivo de granadilla.

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Poda.

Una plantación de granadilla genera gran cantidad de material vegetativo, principalmente tallos y hojas, lo que requiere de un manejo adecuado para evitar alguno de los siguientes problemas.

  • Caída del emparrado por exceso de peso de biomasa.
  • Dificultad a la hora de realizar labores de control de plagas y enfermedades.
  • Hace mas complicada la cosecha de los frutos.
  • Se producen tallos muy largos que producen frutos pequeños.
  • El exceso de sombreado favorece el desarrollo de enfermedades como la Botrytis que afecta a las flores y reduce la cosecha.

Además, la poda es una labor importante porque

  • Mejora los rendimientos por unidad de superficie de cultivo.
  • Incrementa la calidad del producto final.
  • Ayuda a gestionar el sombreo, tanto en los periodos secos como en los húmedos.

En los periodos húmedos, domina el exceso de humedad y hay pocas horas de sol cálidas, lo que favorece que la fruta se queme y el ataque de hongos patógenos. Por ello, en este periodo húmedo se recomienda mantener entre un 40 y un 50% de sombra.

Por el contrario, en los periodos secos, los días son muy calientes y la humedad es escasa. Proteger las frutas de las quemaduras y conservar la humedad del suelo van a ser la prioridad en estos periodos, por lo que se recomienda podar para mantener un sombreo entre el 70 y el 80%.

Puesto que es una labor que habrá que realizar con cierta frecuencia es muy recomendable desinfectar la herramienta o herramientas utilizadas para podar. Una forma de hacerlo es sumergiendo unos 10 segundos la herramientas en una solución de alcohol al 70% o con cloro de uso domestico (lejía) utilizando 5 ml/litro de agua, pero lavando muy bien con agua a continuación para evitar que el cloro oxide la herramienta. Esta operación se hace antes de empezar a podar. Tambien es importante que, antes de almacenar la herramientas en el almacen, aplicarles una cubierta protectora de aceite, o lavarlas y secarlas para prevenir la corrosión.

A continuación se describen los tipos de poda:

Poda de formación.

Cuando el eje primario de la planta se haya extendido, aproximadamente, 1,5 metros sobre el emparrado, se hace lo siguiente:

  • Se despunta el eje.
  • Se eliminan todas las hojas por debajo del nivel de la malla del emparrado.
  • Aproximadamente unos 60 días después del despunte el eje, se seleccionan los 4-6 mejores brotes o nuevos ejes secundarios y se distribuyen por encima de la malla del emparrado con un ángulo aproximadamente idéntico entre ellos.
  • Cuando los ejes secundarios se hayan desarrollo entre 1,5 y 2 metros, se despuntan para obtener los ejes terciarios que son los principales productores de flores. En caso de que haya muchos ejes terciarios, se seleccionan solo los más vigorosos, eliminando los más débiles para obtener mejores granadillas.

    Poda de formación; creación del eje primario
    Figura 6: Poda de formación- Creación del eje primario

Poda de producción y saneamiento.

Esta poda es fundamental porque facilita un buen estado fitosanitario que mejora los rendimientos de fruta. Cuando se combina la poda de producción con riego en las zonas más cálidas, la producción se extiende durante mas tiempo.

La poda de producción o saneamiento incluye las siguientes acciones:

  • Eliminar el material vegetal enfermo.
  • Eliminar tanto los ejes terciarios como los secundarios que ya produjeron y aquellos en los que no cuajaron las flores, para facilitar la renovación de los ejes.
  • Desprender las frutas de pequeño tamaño para mejorar las trasferencia de asimilados al resto de frutas.
  • Eliminar los ejes terciarios en producción dañados o débiles.

    Poda de formación, creación de ejes secundarios
    Figura 7: Poda de formación. Creación de ejes secundarios

Poda de renovación.

A partir del cuarto año desde el establecimiento de la plantación, la producción puede llegar a reducirse entre un 20 y un 25% respecto a los mejores periodos de producción que se corresponden con el segundo y tercer año desde la instalación de la granadilla. La pérdida de producción se debe, principalmente, a las siguientes causas:

  • La plantación esta sobrecargada de ejes improductivos, largos y viejos.
  • El emparrado presenta roturas de cables o elementos en mal estado que es necesario reparar.
  • Existe gran cantidad de biomasa que está enferma o se ha visto afectada por las plagas.

    Poda de formación, ejes terciarios
    Figura 8: Poda de formación. Ejes terciarios

Cuando se dan estas circunstancias, se recomienda renovar el material vegetativo de la siguiente forma:

  • Al final de la cosecha del cuarto periodo de producción, se podan los ejes primarios de cada planta a un metro del eje principal.
  • Los cortes realizados se pintan con una solución de pintura al agua con un fungicida de cobre (oxicloruro de cobre, oxido de cobre, sulfato de cobre9.
  • Todo el material producto de la poda de mantenimiento se amontona fuera de la plantación donde se puede triturar, compostar o quemar para evitar la propagación de plagas y enfermedades. Lo más recomendable es compostar, para mejorar el contenido de materia orgánica de la plantación.
  • Si se observan plantas en mal estado o con un historial productivo poco satisfactorio, se arrancan, se desinfecta el suelo (con caldo bordelés u otros productos similares) y se siembra material nuevo.

Una vez realizadas todas las operaciones anteriores, se procede con la secuencia de actividades que se ha seguido para la poda de formación.

Control de malezas.

Las técnicas de control de malezas son las siguientes:

  • Manual o mecánica.
  • Uso de coberturas o acolchados (orgánicos o no).
  • Control químico.

En el control manual o mecánico, hay que tener cuidado a la hora de no afectar a las raíces de la planta para evitar la infección de la planta con plagas y enfermedades del suelo.

Si se opta por el uso de coberturas o acolchados, hay que seleccionar bien el material utilizado para evitar la propagación de plagas y enfermedades. Las coberturas vivas, requerirán de un mantenimiento periódico para evitar que compitan con el cultivo o se conviertan en refugio de algunas plagas. Los acolchados deberán ser supervisados periódicamente para reponer las zonas deterioradas o degradadas. En el caso de que el acolchado este compuesto de materia orgánica (compost, paja de cereal, virutas de madera, …) habrá que comprobar que no se produce una retirada de nutrientes al cultivo durante el proceso de descomposición de la materia orgánica.

En el control químico, para evitar riesgos para la salud y el medio ambiente, se recomienda lo siguiente:

  • Eliminar todos los brotes del eje principal, localizados entre el suelo y la malla del emparrado.
  • En un radio de 20 cm alrededor del tallo principal, no se aplica herbicida
  • Emplear equipo en buen estado y calibrado, con las boquillas de aplicación en buen estado y sin obturaciones.
  • Lavar el equipo con agua limpia y protegerlo del deterioro.
  • Realizar la aplicación a favor del viento y protegerse con guantes, mascarilla y ropa adecuada.

Abonado.

La cantidad de fertilizante que se debe usar depende de la reserva del suelo y los requerimientos de la planta. Por este motivo antes de fertilizar es conveniente realizar un muestreo y análisis del suelo.

Con el fin de contar con la información necesaria para tomar una decisión acertada en la fertilización de la planta de la granadilla, dentro de un marco de rentabilidad económica, la realización de un análisis foliar puede ser una buena referencia.

El muestreo para realizar el análisis foliar puede ser de dos clases:

  • Todas las hojas de cualquier planta de granadilla, seleccionadas de manera aleatoria y antes de que comience la fase de fructificación.
  • En los tallos medianos y productivos, la cuarta y quinta hoja maduras (sin crecimiento foliar) desde el inicio de crecimiento del tallo.
    Análisis foliar de granadilla
    Tabla 4: Análisis foliar de granadilla

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Granadilla (passiflora ligularis) – Introducción al cultivo

La Granadilla es una planta trepadora originaria de las montañas de los Andes entre Bolivia, Perú y Ecuador. En la actualidad se cultiva desde el norte de Argentina hasta México y en zonas tropicales de África y Australia.

DENOMINACIÓN.

Granada china (México); granadilla (Andes), granadita, granadilla común (Guatemala); granadilla de china, granadilla (Ecuador), parchita, parcha dulce, parcha importada, parchita amarilla (Venezuela); Granadilla (España); Granadilla, Maracujá doce, Passiflora doce (Brasil, Portugal); grenadille douce, grenadille de montagne (Francés); sweet granadilla, sweet calabash (inglés).granatella (Italiano).

FAMILIA BOTÁNICA

Passifloraceae

DESCRIPCIÓN BOTÁNICA

Las raíces de la Granadilla son fibrosas, fasciculadas y poco profundas, con una raíz primaria de escaso crecimiento, de la que se derivan un gran número de raíces secundarias. Las raíces se suelen distribuir en los primeros 50 cm de suelo, con una mayor concentración de raíces en los primeros 30 cm.

La granadilla posee un tallo herbáceo que se va lignificando hacia la base. El tallo es de sección circular, estriado y voluble. La función principal del tallo es el almacenamiento de agua. El tallo y las ramas presentan nudos cada 12 a 15 cm y en cada nudo se identifican 7 estructuras: una hoja; dos brácteas o estipulas; dos yemas florales al interior de las brácteas o estipulas; y un zarcillo. La función de las brácteas o estipulas es proteger las dos yemas florales. El zarcillo, estructura filamentosa en forma de espiral, tiene como función ayudar a la planta a trepar y enredarse. Tanto el tallo como las ramas primarias presentan una escasa aparición de yemas florales o bien carece de ellas.

Las hojas son grandes, gruesas, acorazonadas y de color verde intenso. Las dimensiones de las hojas oscilan entre los 8 y los 20 cm de largo y, aproximadamente, 6,5 cm de ancho. El borde de las hojas es liso y son enteras, alternas y con las nervaduras bien pronunciadas en el envés. Las hojas se insertan en el tallo mediante un peciolo largo y grueso que contiene tres pares de glándulas de 1 cm, aproximadamente, llamadas lígulas. Hacia las axilas de las hojas crecen estípulas pareadas, oblongo-lanceoladas.

Las flores miden de 6 a 8 cm de diámetro, presentando sépalos y pétalos de color blanco y amarillento, además de una corona con bandas alternas moradas y blancas. La vid de la granadilla crece más rápido que la vid del maracuyá (Passiflora edulis) y empieza a dar fruto entre 1 y 3 años desde su plantación. La maduración del fruto comienza entre 70 y 80 días después de la polinización.

El fruto es una cápsula ovoide o elíptica, sostenida por un pedúnculo largo con dos brácteas y que mide entre 6 y 12 cm de largo. La cascara del fruto es dura, amarilla con puntos blancos y con seis líneas del ápice a la base, variando su color en función del grado de madurez.

Dentro del fruto, el epicarpio se encuentra formado por varias capas de células cortas y de paredes muy gruesas y amarillas que, aunque miden menos de 1mm de espesor, proporcionan una gran solidez y consistencia a la fruta. El mesocarpio es blanco y esponjoso, seco, de 5 mm de grosor. El epicarpio duro y el mesocarpio seco favorecen el almacenamiento y transporte de la granadilla.

La pared del ovario en los frutos maduros está representada por una membrana blanca.

En el interior del fruto, las semillas de granadilla se agrupan en tres placentas longitudinales situadas en las paredes.

Las semillas son planas, elípticas, negras y rodeadas de un arilo transparente y gelatinoso dentro de la parte comestible del fruto. Este arilo se compone de un parénquima que contiene azucares y principios ácidos que determinan un sabor final dulce y muy agradable.

PRINCIPALES USOS Y PROPIEDADES MEDICINALES.

El principal uso es el consumo en fresco (no procesada). También se puede consumir en forma de refresco o en helados.

Puede prepararse como jalea y mermelada, utilizándose para ello frutas sanas con características de apariencia externa que no la hacen presentable para el mercado de consumo en fresco. El principal inconveniente que presenta este proceso de producción es que son necesarias muchas frutas comparado con lo que se precisa para otras frutas de similares características. Por ejemplo, para obtener el mismo volumen de pulpa de 100 frutas de maracuyá se requieren de no menos de 300 frutas de granadilla.

Desde el punto de vista de sus propiedades medicinales y mejoradoras de la salud la granadilla presenta algunas peculiaridades interesantes:

  • Es un diurético muy útil para el control de cálculos y molestias en el sistema urinario e intestinal.
  • Depura la sangre.
  • Con la cocción de flores, hojas y/o raíces de granadilla, puede obtenerse una bebida tranquilizante y relajante que ayuda a dormir.
  • Es apto para su consumo por diabéticos. La receta es la siguiente: se toman tres granadillas bien lavadas, se maceran, incluyendo cáscara y semillas, se ponen a hervir a fuego lento en un litro de agua, se enfrían y se guardan en un frigorífico. La dosis recomendada es tomar dos vasos al día, uno por la mañana y otro por la tarde. Un litro de este preparado alcanza, aproximadamente y por persona, para tres días.

REQUERIMIENTOS AGRONOMICOS.

Franja térmica de cultivo.

Es una planta que prospera bien en zonas de clima frío moderado que presente temperaturas entre los 16 y los 24ºC, siendo intolerante al calor fuerte.

Temperaturas superiores a los 20ºC pueden provocar estrés hídrico que acorta la duración del ciclo de vida del cultivo e incrementa considerablemente las necesidades de agua y fertilizante. La aparición de esta enfermedad fisiológica es aún más severa en franjas altimétricas superiores a los 1600 msnm y temperaturas promedio superiores a los 20ºC. Temperaturas inferiores a los 18º incrementan la duración del ciclo de vida del cultivo, aunque a costa de reducir su crecimiento y la producción de fruto. Por debajo de los 12ºC, se disminuye la fecundación y se incrementan los abortos florales entre el 90 y el 95%, además de ocasionar episodios de cuarteamiento de los frutos nuevos.

Los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche provocan el cuarteamiento de los frutos ya desarrollados.

Zonas con temperaturas bajas (presencia de heladas), vientos fuertes o granizo no son recomendables para este cultivo, pues se producen importantes daños en flores y frutos.

Franja de altitud del cultivo.

En principio, la altitud a la que se cultive la Granadilla no tiene por qué afectar a la productividad del cultivo si la radiación solar recibida es suficiente. Sin embargo, la altitud sí que puede afectar a la calidad y aspecto final del fruto. El rango de altitud recomendado oscila entre los 1500 y los 2200 msnm.

Se ha observado que a mayor altitud, las plantas crecen más despacio y presentan entrenudos más cortos y hojas más gruesas para filtrar la luz ultravioleta. La radiación solar es más alta y la calidad del fruto, con respecto a la coloración y aspecto sanitario, suele ser superior. En las plantaciones establecidas a más de 2500 m, los frutos suelen presentan mayores tamaños, el ciclo de producción es más largo, aunque también es frecuente la aparición de enfermedades fúngicas relacionadas con los géneros Nectria y Botrytis. A esta altitud también disminuye la población de agentes polinizadores naturales.

Por debajo de los 1500 msnm es frecuente que el polen sea poco viable. A alturas inferiores a los 1700 msnm es donde aparece una mayor incidencia de insectos plaga y el tamaño de los frutos disminuye, obteniéndose un porcentaje de frutos de baja calidad superior al 50%.

Requerimientos hídricos del cultivo.

El agua es el principal constituyente del fruto (80-95%) y por lo tanto tiene gran importancia su manejo en el cultivo. En el caso de la granadilla, donde la floración y la fructificación se distribuyen a lo largo de todo el año, la precipitación debe distribuirse regularmente todos los meses, especialmente donde no se dispone de suministro de agua a través del riego. La precipitación mínima requerida por el cultivo es de 1500 mm por año, oscilando la cantidad optima recomendable entre 2000 y 2500 mm por año.

Cuando falta agua en fases criticas como pueden ser la brotación de las yemas florales, la fecundación, el cuajado y el llenado del fruto, los frutos no incrementan su tamaño o se caen. El estado de mayor demanda de agua por el fruto es durante su llenado.

Durante el periodo de floración, la lluvia debe ser mínima debido a que cuando el polen se moja, se revienta y pierde su función. En los climas húmedos y lluviosos puede aparecer un ablandamiento de la corteza del fruto.

Franja de humedad relativa.

Es una planta que prospera bien cuando la humedad relativa se encuentra entre el 70% y el 85%. Una humedad relativa en el entorno del 80% favorece la viabilidad del polen y la fecundación de las flores.

Los efectos de una baja humedad relativa (<40%), acompañada de vientos calurosos, supone la aparición de marchitez de flores, deshidratación y disminución de la fotosíntesis por el cierre de estomas y la muerte de brotes tiernos. La utilización de pequeños pulverizadores de agua o microaspersores sobre la planta puede ayudar a mantener la humedad relativa en el rango adecuado en los climas mas cálidos, si bien habrá que tener la precaución de realizar tratamientos periódicos y mantener una buena aireación para evitar la aparición y propagación de enfermedades fúngicas.

El exceso de humedad relativa (>85%), acompañada de temperaturas superiores a los 25º C, puede favorecer la propagación de enfermedades fúngicas, sobre todo con vientos fuertes y frecuentes o excesiva biomasa en las estructuras de soporte.

Requerimientos edafológicos.

Las características físicas del suelo influyen directamente en el desarrollo del cultivo. El sistema radicular de la granadilla debe desarrollarse bien en los primeros 20 cm de suelo, con texturas livianas y buen drenaje. La textura de los suelos apropiados para el cultivo debe ser liviana, franca, franco-arenosa o franco-arcillosa, pero en cualquier caso, deben tener un buen drenaje. El PH del suelo puede ser ligeramente ácido, entre 5,5 y 6,5.

FENOLOGÍA, PROPAGACIÓN Y ESTABLECIMIENTO DEL CULTIVO DE GRANADILLA >

Control alelopático de plagas y enfermedades de los cultivos

En las comunidades bióticas, muchas especies se regulan unas a otras por medio de la producción y liberación de repelentes, atrayentes, estimulantes e inhibidores químicos. La alelopatía se ocupa de las interacciones químicas planta-planta (alelopatías) y planta – organismo (aleloquimias), ya sean estas perjudiciales o benéficas.

La alelopatía es pues, el fenómeno que implica la inhibición directa de una especie por otra, ya sea vegetal o animal, usando sustancias tóxicas o repelentes.

El efecto alelopático de una planta sobre otro organismo no es total para bien o para mal, sino que está regido por manifestaciones de mayor o menor grado según sean las características de los organismos involucrados. Sin embargo, el potencial de productos naturales que pueden ser usados por sus propiedades biológicas particulares como herbicidas, plaguicidas, antibióticos, inhibidores o estimulantes del crecimiento, etc., es prácticamente inagotable.

Se pueden distinguir tres formas en las que se puede aprovechar la alelopatía para el control de plagas y enfermedades en los cultivos:

  • Plantas acompañantes.
  • Plantas protectoras.
  • Plantas trampa.

Plantas acompañantes.

Las plantas acompañantes son aquellas que proporcionan un beneficio mutuo a otras plantas dentro del cultivo. La asociación puede ser beneficiosa en muy diferentes formas, influyendo desde la germinación, crecimiento y desarrollo de la planta hasta el sabor y aroma final del cultivo. Para que su acción beneficiosa tenga lugar deben sembrarse o plantarse próximas al cultivo o cultivos que se pretende beneficiar.

Plantas con efecto alelopático positivo
Tabla 1: Plantas acompañantes con efecto alelopático positivo

Plantas protectoras.

Las plantas protectoras son aquellas que mantienen alejadas a las plagas y enfermedades del cultivo. Pueden sembrarse entre el cultivo, protegiendo a unas plantas en concreto o bordeando el terreno de cultivo a modo de barrera protectora. En algún caso su efecto como repelente puede alcanzar hasta los diez metros de distancia.

Control alelopático por protección o repulsión.
Tabla 2: Plantas que realizan un control alelopático por su actividad protectora o repelente

Plantas trampa.

Una planta trampa atrae a los insectos perjudiciales para cultivo y los mantiene alejados. Pueden plantarse en el perímetro del terreno de cultivo o bien en forma intercalada.

Las plantas trampa pueden utilizarse de tres formas:

  • Atrayendo a la plaga en los momentos clave de su ciclo de vida para destruirlos antes de que puedan completar su ciclo o migrar hacia los cultivos.
  • Desorientando a la plaga para que le sea difícil llegar hasta los cultivos a proteger.
  • Atrayendo a los depredadores o parásitos de las plagas que atacan el cultivo.
Control alelopático por efecto trampa o desorientador
Tabla 3: Plantas para un control alelopático de plagas y enfermedades del cultivo por efecto trampa o desorientador

TABLA 3