Plagas y Enfermedades del Tomate de árbol

Descripción de diferentes plagas y enfermedades que afectan al Tomate de árbol.

PLAGAS.

Pulgones o áfidos (Aphis sp. / Myzus sp.)

Efecto del ataque de áfidos sobre hojas y brotes de Tomate de árbol.
Fotografia 1: Efecto del ataque de áfidos sobre hojas y brotes de Tomate de árbol.

Pequeños insectos chupadores de color verde claro, negro o pardo. Son insectos gregarios que viven en colonias y se alimentan de la savia de la planta. Cuando el ataque es importante, se producen deformaciones en hojas y ramas, y, ocasionalmente, la muerte de la planta. Son agentes transmisores de virus.

El control de la plaga debe hacerse desde el primer momento en la fase de cultivo en vivero, para evitar la trasmisión de virus y la llegada de plantas infectadas a la plantación. Los métodos de control químico y biológico son muy diversos y relativamente eficaces para el control, dependiendo de la población del insecto. La eliminación de colonias de hormigas, que protegen a este insecto de depredadores naturales, es una medida de control que puede ayudar contra esta plaga.

Gusanos trozadores (Agrotis sp.)

Gusanos trozadores sobre tronco de tomate de árbol
Fotografia 2: Gusanos trozadores sobre tronco de tomate de árbol

Generalmente se trata de larvas de lepidópteros que en épocas de sequía ocasionan daños importantes en las nuevas plantaciones. Se alimenta de la base de los tallos, pudiendo provocar su vuelco y muerte.

Su control debe iniciarse desde la fase de desarrollo en vivero, utilizando substratos esterilizados y libres de plaga. El control químico y biológico es eficiente en la mayoría de los casos. Se recomienda observar si hay asociaciones de cultivos que puedan repeler la aparición de los adultos y la ovoposición.

Nematodos (Meloidogyne incognita)

Fotografia 3: Nudosidades provocadas por nematodos sobre la raíz de una planta joven de Tomate de árbol.

Es un gusano que ataca a todo tipo de variedades cultivadas de tomate de árbol.

Los principales síntomas aparecen las raíces en forma de nudosidades o agallas, similares a las cuentas de un collar. Las nudosidades o agallas impiden la absorción de nutrientes y agua del suelo, provocando que la planta afectada tenga un desarrollo deficiente, amarillee y, finalmente, se marchite.

Como medida de control cultural, se recomienda la revisión preventiva de las raíces antes del transplante a terreno definitivo. Se ha observado que las plantas de tomate de árbol injertadas sobre la solanácea silvestre Solanum Hispidum (Cujaco), que es resistente/tolerante al nematodo, permite la producción en zonas infectadas por unos dos años.

Para favorecer el desarrollo de nematodos antagonistas y depredadores, se recomienda el abonado con materia orgánica bien fermentada cada seis meses. Si el cultivo se desarrolla en terrenos donde ya se había cultivado antes, es conveniente que se haya realizado una rotación de cultivos previa, que no incluya a ninguna solanácea como cultivo precedente (tomate, berenjena, patata,…).

Solamente en casos extremos se debe emplear algún tipo de control químico, por su alto poder contaminante y escasa efectividad.

La plantación de clavel indio o tagete (Tagetes patula) antes, durante o después de la plantación del cultivo de tomate de árbol, puede ayudar a prevenir e, incluso, curar de la infestación de esta plaga como consecuencia de la emisión por parte de las raíces de esta planta de exudados que repelen la plaga.

ENFERMEDADES.

Antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides.)

Fotografía 4: Manchas de antracnosis sobre fruto verde de Tomate de árbol

Es una de las enfermedades más importantes que afectan a este cultivo, tanto por su amplia distribución como por la magnitud de las pérdidas que puede ocasionar. Todas las variedades cultivadas son susceptibles al ataque de esta enfermedad. La enfermedad aumenta su incidencia y severidad cuando las lluvias son frecuentes y la humedad relativa es elevada.

Fotografía 5: Fase avanzada de ataque de antracnosis sobre fruto de tomate de árbol

Ataca a las ramas, hojas y a los frutos en cualquier estado de desarrollo. Los frutos afectados presentan lesiones iniciales negras que pueden llegar a cubrir todo el fruto, con unos bordes definidos característicos y el centro hundido. En fases avanzadas del ataque, los frutos se secan o momifican, pudiendo caer al suelo o permanecer en el árbol. La enfermedad se transmite a través del viento o de los insectos impregnados en esporas de hongo.

Como medida de control cultural se recomienda eliminar en el menor tiempo posible los frutos, ramas u hojas afectados en cuanto se detecten. Una poda que favorezca la aireación del interior y reduzca el sombreo a los frutos, ayuda a evitar la aparición de la enfermedad.

Otros métodos de control se basan en la utilización de fungicidas sistémicos o de contacto con adherentes, debido a que esta enfermedad se ve favorecida por las lluvias abundantes que pueden lavar y eliminar los fungicidas aplicados de manera superficial.

Tizón tardío (Phytophthora infestans).

Fotografia 6: Lesiones de Phitophtora sobre tallo de tomate de árbol

Aparece, sobre todo, en periodos de alta humedad relativa y en época de lluvias. Ataca, principalmente, a las hojas y ramillas de las plantas adultas y al ápice, hojas y tallos de las plantas jóvenes. Un síntoma característico de esta enfermedad es que se produce una defoliación intensa de la planta.

Produce lesiones de color

Fotografía 7: lesiones de Phitophtora infestans sobre hojas de tomate de árbol

negro brillante, de consistencia ligeramente acuosa en los tallos y manchas redondeadas de color café, con ondulaciones concéntricas formadas por un polvillo blanquecino. Las lesiones siempre están rodeadas de un halo de 4 a 5 mm de ancho, bordes difusos y color verde claro.

Se disemina a través del viento.

Todas las variedades son susceptibles al ataque, aunque hay variedades más resistentes que otras.

Como medida de control se debe evitar la siembra en zonas excesivamente húmedas o con lluvias muy frecuentes. La revisión periódica de la plantación, sobre todo en periodos especialmente lluviosos, ayuda a detectar rápidamente la enfermedad y facilita la adopción de medidas de control.

Se recomienda una distancia de siembra no inferior a un marco de plantación de 2 x 2 m para mantener bien aireada la plantación. Las podas que reduzcan el sombreo sobre los frutos en el interior, también ayudan a reducir la incidencia de la enfermedad.

El control químico requiere de fungicidas sistémicos o de contacto con adherentes, para evitar el lavado con la lluvia. Su aplicación debe hacerse con mayor frecuencia en épocas lluviosas (cada 8-15 días) y con menos frecuencia en épocas menos lluviosas (de 15-21 días)

Mancha negra del tronco (Fusarium solani).

Fotografía 8: Mancha negra sobre tronco de tomate de árbol.

Puede llegar a destruir la plantación si no se aplican medidas de control. Es frecuente que aparezca en periodos con lluvias frecuentes y humedad relativa alta.

Inicialmente se presentan como lesiones necróticas de coloración parda en la corteza de la parte media de los troncos o en la bifurcación de las ramas gruesas y luego como manchas que se van extendiendo progresivamente de color negro brillante. A medida que la lesión se hace más antigua y las condiciones de elevada humedad ambiental o lluvias persisten, se cubre de un polvillo amarronado y evoluciona hacia grietas o hundimientos del tejido superficial de la corteza. Este último síntoma suele coincidir con el momento en que los arboles inician su fase de floración.

Puede provocar la rotura de ramas o el tronco afectados por la enfermedad, sobre todo cuando tiene un número significativo de frutos.

Cuando ataca cerca del cuello de la planta, la enfermedad puede progresar hacia las raíces y provocar el marchitamiento y muerte de la planta. Se ha detectado ocasionalmente la presencia de manchas negras en el ápice de plantas de cuatro a cinco meses de edad.

La enfermedad se disemina por el viento, las salpicaduras de las gotas o por labores culturales. La forma en que el hongo penetra en la planta es a través de las heridas causadas por insectos, labores culturales o herramientas, por lo que una medida de control muy útil pasa por la adecuada limpieza y desinfección de las herramientas y el control de plagas.

Todas las variedades cultivadas son sensibles a esta enfermedad, aunque hay algunas que son más susceptibles que otras.

Como medida de control cultural, se recomienda no sembrar tomate de árbol en zonas húmedas o con lluvias muy frecuentes. Por otra parte, un marco de plantación amplio (igual o superior a 2 x 2 m) favorece la aireación y dificulta el progreso de la enfermedad hacia otras plantas. Mantener limpia y aireada la base de la planta, también ayuda a prevenir la aparición de la enfermedad. Una forma de reducir la incidencia de la enfermedad en zonas especialmente húmedas o con lluvias muy frecuentes es la elevación del cuello de la planta sobre montículos o caballones, así como la utilización de zanjas de drenaje para mantener el suelo en buenas condiciones de aireación.

Como medida de control químico y biológico, se recomienda utilizar fungicidas con base de cobre (sulfato de cobre, caldo bordelés, oxido de cobre,…) con adherentes para reducir el lavado. El uso preventivo de estos fungicidas ayuda también a prevenir la aparición de otras enfermedades causadas por hongos, como la antracnosis.

Ceniza u Oidio (Oidio spp).

Fotografía 9: Lesiones de Oidio sobre hojas de tomate de árbol

Su incidencia es mayor en los meses secos del árbol y puede aparecer en cualquier fase del cultivo.

Tanto el haz como el envés de las hojas se ven afectados por la enfermedad, apareciendo manchas de color oscuro rodeadas de un polvillo (ceniza) de color blanquecino. A medida que progresa la enfermedad, las manchas tienden a juntarse unas con otras, reduciendo de manera significativa el área foliar e, incluso, provocando la caída de las hojas.

La enfermedad se disemina fácilmente con el viendo desde las malezas u otros cultivos hacia la plantación.

Como medida de control cultural se recomienda retirar las hojas afectadas por el hongo. No se deben realizar plantaciones excesivamente densas (no menores a un marco de 2 x 2 m). La revisión frecuente del cultivo ayuda a detectar la aparición de la plaga en sus fases iniciales y facilita su control.

El control mediante fungicidas debe hacer después de la eliminación de hojas, tallos y ramillas afectados. Es recomendable una actuación preventiva con fungicidas sistémicos o de contacto con adherentes para evitar la aparición de la enfermedad.

Tizón temprano o alternariosis (Alternaria spp)

Fotografía 10: Ataque de alternaria sobre hoja de tomate de árbol

Los síntomas de esta enfermedad pueden reconocerse por la aparición de manchas circulares en anillos concéntricos y color negro castaño en ambos lados de las hojas inferiores o viejas. En la hoja afectada, las manchas se van expandiendo progresivamente hasta ocupar la mayor parte de su superficie, formando lesiones grandes con tejido seco y quebradizo que causan, finalmente, su caída.

Las condiciones de humedad relativa alta y bajas temperaturas, favorecen la aparición y desarrollo del hongo. Puede afectar gravemente a las primeras inflorescencias de la planta e favorece la aparición de frutos de pequeño tamaño.

La prevención de la enfermedad pasa por la eliminación de las hojas enfermas en cuanto son detectadas y la utilización de marcos de plantación espaciados (Iguales o superiores a 2 x 2 m) para evitar el exceso de humedad. Los fungicidas con base en cobre y adherentes son muy efectivos para controlar la aparición y propagación de la enfermedad.

Fusariosis (Fusarium oxysporum)

Fotografía 10: Desecación producida por ataque de Fusarium sobre planta de tomate de árbol

El principal síntoma es la aparición de flacidez o marchitamiento de las hojas. Posteriormente, la planta presenta un amarilleamiento foliar y perdida de vigor. A medida que progresa la enfermedad, las hojas van cayendo y las ramillas y ramas secundarias van necrosando en sentido descendente, es decir, desde las partes superiores de la planta hacia la raíz. El sistema radical presenta una pudrición seca con tejidos necrosados en color café claro, totalmente destruidos y con un intenso olor a moho. La enfermedad se ve favorecida por las heridas provocadas en las raíces de las plantas por labores culturales o el ataque de nematodos. Puede aparecer tanto en plantas jóvenes como en plantas adultas en producción.

Como medida cultural, se recomienda la utilización de labores superficiales que no dañen las raíces de las plantas. Para el control manual de malezas o malas hierbas se recomienda realizar labores de escarda superficial para eliminarlas, siendo más recomendable cortarlas a ras de suelo, sin extraer las raíces.

En estados avanzados de desarrollo de la enfermedad, se recomienda la destrucción inmediata de las plantas afectadas, recogiéndolas en bolsas u otro material protector para evitar la dispersión de las esporas del hongo. La forma de destrucción más recomendable es a través del fuego, no siendo recomendable el compostaje porque no existen garantías de destrucción de las esporas del hongo con las temperaturas elevadas que se alcanzan por este método.

El control químico es ineficiente e insuficiente con esta enfermedad.

Moho blanco (Sclerotinia sclerotiorum).

Fotografía 11: Ataque de moho blanco con detalle de esclerocios en color oscuro que sirven para la propagación del hongo.

Se trata de un hongo que puede causar serios problemas en zonas húmedas, siendo un microorganismo saprofito facultativo que vive de forma natural en el suelo.

En las primeras fases de desarrollo de la enfermedad, la parte aérea de la planta presenta síntomas escasos, pasando prácticamente inadvertida. Cuando se ha desarrollado completamente provoca pudrición del tallo y marchitez de la parte aérea, pudiendo llegar a matar a la planta.

En el tallo los síntomas iniciales externos son la aparición de lesiones de color café claro sobre las que aparece un moho blanco. En las fases avanzadas de la enfermedad se puede observar en el interior del tallo la presencia de esclerocios (estructuras de conservación) de consistencia dura, color negro y entre 5 y 10 mm. Los esclerocios, que permanecen entre los residuos de la planta en el suelo, son su principal forma de propagación.

Como medidas de control cultural, se recomienda la eliminación y destrucción inmediata de las plantas afectadas. No se recomienda el compostaje.

Otro tipo de controles (químico o biológico), solo suelen ser efectivos en las primeras fases de desarrollo de la enfermedad, por lo que se recomienda la destrucción de las plantas afectadas para prevenir la propagación y diseminación de la enfermedad.

Virosis

Fotografía 12: Síntomas de virosis sobre hojas de tomate de árbol

El tomate de árbol puede verse afectado por diferentes tipos de virus que se propagan a través de la propagación vegetativa (por estaquilla o injerto) y por insectos vectores de transmisión como pulgones, mosca blanca y otros. Los virus se transmiten a través de la saliva que dejan los insectos vectores durante su alimentación.

Fotografia 13: Síntomas de virosis sobre frutos y hojas de tomate de árbol

Los síntomas generales de ataque de un virus al tomate de árbol son la detención del crecimiento, escaso desarrollo de las plantas, hojas enrolladas con tonalidades de color rojizo o amarillento, mosaicos y brotes deformados. También es frecuente la aparición de espacios entrenudos cortos. Las plantas afectadas también suelen mostrar frutos pequeños salpicados con manchas rojizas que afectan a la calidad de los frutos.

El control cultural se basa en la utilización de plantas sanas, control de los insectos vectores de transmisión y la destrucción de las plantas enfermas. No existen alternativas de control químico.

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14 opiniones en “Plagas y Enfermedades del Tomate de árbol”

  1. Mis plantas de tomates las hojas inferiores se empiezan a marchitar y va subiendo la enfermedad a las ramas superiores a pesar que retiro las ya marchitas, hoy encontre en algunas de ellas como una arañita blanca de varias patas cortas, parecida a un boton ovalado con varias patitas al rededor del tamaño de un poco menos de (1) mm. Que plaga es esta? y como puedo combatirla?. Gracias.-

    1. Por lo que comentas parece algún tipo de ácaro, pero necesitaría una confirmación visual con una fotografía. Hay disponible en el mercado una amplia variedad de acaricidas que te pueden ayudar a controlar la plaga, si es que es la que parece. Sin embargo, te recomiendo que revises las condiciones ambientales, sobre todo la humedad relativa en el entorno del cultivo que puede ser un factor que ayuda a la aparición de este tipo de plagas.

  2. Buenas tengo un ensayo de tomate árbol de distintas variedades , algunas platas se encuentran de la mejor manera , otra lo es el tallo tiene como costra y en las hojas algunas no todas se volvieron amarillentas están cayéndose solas .
    Me gustaría saber que se podría aplicar algo o si es común en la planta desde ya muchas gracias.

    1. Hola Emanuel:

      Si estas realizando un ensayo, lo primero que necesito saber es que variables estas controlando para producir mejora. Los síntomas que me comentas pueden deberse a multiples causas, no necesariamente relacionadas con la presencia de plagas o enfermedades y si relacionadas con otras cuestiones como carencia de algunos nutrientes, frío o calor excesivo, baja humedad relativa, etc. Como referencia, te recomendaría que le echases un vistazo a la tecnología de cultivo del Tomate (solanum tuberosum), sobre todo en lo que se refiere a las variedades de mayor tamaño y rusticidad que tienen un comportamiento agronómico bastante similar al del tomate de árbol.

      Espero haberte aclarado un poco la consulta.

  3. tengo problemas con plantas de tomate con un insecto raro,color tomate.
    ayudeme con un correo para poder enviar una foto gracias.

  4. Buenas tardes.
    Tengo unas 30 matas de tomate de arbol y los frutos ya grandes se estan cayendo de la mata estando aun verdes. Ninguno ha madurado. Y la planta tiene algunas ramas medio dobladas.
    Las plantas no se ven tan mal, pero el fruto no llega a ese color rojo amarillento que la caracteriza. Se caen verdes.
    Porque sera esto ?
    Muchas gracias,
    Hector.

    1. Buenas, Hector:

      Con la información que me proporcionas es bastante complicado emitir un diagnostico sobre el problema que comentas. Si no observar síntomas aparentes de ataque de alguna plaga o enfermedad, lo mas probable es que se trate de un problema fisiopático, es decir, algún problema relacionado con las condiciones ambientales de suelo (deficit de nutrientes, toxicidad, salinidad, drenaje deficiente, etc) o clima (insuficiencia de horas de sol, bajas temperaturas, etc). Te recomendaría que hicieses un estudio de las condiciones climáticas en la ubicación del cultivo y, si están conformes a los rangos recomendados, ver si el problema esta relacionado con el suelo.

      En cualquier caso, no descartes que pueda ser algún problema con alguna plaga o enfermedad. Algunas plagas, de muy pequeño tamaño, suelen atacar los pedúnculos de los frutos en formación. Virus, hongos y bacterias pueden tener actuaciones muy específicas en algunos órganos vegetales, como es el caso del fruto. Sin embargo, sospecho que es mas posible que sea un problema fisiopático.

      Saludos Cordiales.

  5. El fabricante del producto es el que tiene que informarte si es el causante de la caída, aunque, normalmente, suele ser debida a causas ambientales (frio, exceso de agua, viento, plagas, ….) o fisiopatias (falta de algún nutriente esencial).

    1. Si tu diagnostico es correcto, la mancha negra requiere una actuación de desinfección y limpieza, para luego una labor de protección para evitar la propagación de inoculo desde otras zonas infectadas una vez realizada la desinfección y limpieza.

      Para la actuación de desinfección y limpieza te recomiendo eliminar y, si es posible, quemar todos las partes de la planta (frutos, tallos, hojas, etc) que se encuentren afectados por la plaga. La eliminación debe hacerse con herramientas desinfectadas correctamente y cuando se cambie de planta hay que volver a desinfectar las herramientas utilizadas. Si la mancha negra afecta al tronco principal o esta muy próxima, la mejor opción es arrancar la planta entera y desinfectar el suelo con cal viva (óxido/hidróxido de calcio). Una vez eliminadas las partes afectadas, hay que proceder a un tratamiento con alguno de los productos que se comentan en el articulo que contienen cobre en su formulación.

      La segunda parte del tratamiento consiste en tratar de prevenir la propagación. Para ello, en el supuesto que su cultivo este en una zona con alta humedad a lo largo de la mayor parte del año, le recomiendo varias estrategias:
      a) Recorte y aclareo de la copa de los árboles para facilitar la ventilación y evitar el estancamiento del aire húmedo que favorece al hongo.
      b) Tener especial cuidado con las labores de mantenimiento que puedan provocar heridas en los tejidos de las plantas, como laboreos (sobre raíces) o podas (sobre parte aérea).
      c) Control de diversas plagas chupadoras de savia, para evitar la aparición de heridas en la parte aérea, como en el caso anterior.
      d) Si hay problemas de encharcamiento o exceso de humedad en suelo, mejorar el drenaje mediante zanjas de drenaje e incrementar el contenido de materia orgánica “limpia” (libre plagas y enfermedades) para favorecer la infiltración
      e) Aplicar periódicamente tratamientos preventivos a base de productos derivados del cobre.

      Si aún así no puedes controlar la propagación de la plaga, en ese caso, tal vez sea recomendable que pruebes con otro cultivo, porque la plaga solo puede evolucionar a peor.

      Una cosa más. Te recomiendo que intentes comprobar si tus vecinos también tienen el mismo problema, para que la labor de erradicación de la plaga sea mas eficiente y mas económica si actuáis en cooperación.

  6. Buenos dias, tengo un cultivo de tomate de arbol (1000 plantas). Ya esta en cosecha, el fruto se ve dañado ya que presenta una especie de raspadura afectando la calidad visual. No sé muy bien si es un ataque de ácaros o chinche. Me podrian orientar por favor. Tengo una foto de los tomates. Como se las comparto?

    1. Buenos —, Jdandr7.

      Realmente es complicado emitir un diagnostico sobre el mal que te afecta. Necesitaría alguna fotografía de la zona afectada.

      Por otra parte, y con la posibilidad de equivocarme, uno de los síntomas de ataque de ácaros es la aparición de telillas o hilos, similares a la seda de las telarañas, y habitualmente, próximas a los brotes nuevos o frutos jóvenes. Si detectas estas telillas o hilos es muy probable que se trate de un ataque de ácaros, aunque hay especies (muy pocas) que no muestran este síntoma mas claro.

      En cuanto a las chinches, la mayoría de las especies son muy gregarias y tienden a concentrarse en determinadas zonas de las plantas atacadas. Aunque no se puede generalizar, muchas especies pican a la planta en la planta en espacios intercelulares para evitar rupturas de células que provoquen una respuesta de autodefensa de la planta (muy habitual con larvas de lepidópteros), por lo que los síntomas suelen ser mas derivado de la aparición de infecciones oportunistas (hongos, principalmente).
      Puedes enviar tus fotografías a la dirección blog@agronomoglobal.com, donde las revisare y te informaré sobre lo que podría estar perjudicando a tu cultivo. Sin embargo, te recomiendo que contactes con un Ingeniero Agrónomo de tu zona para confirmar el diagnostico que pueda proporcionarte.

      Agronomo Global.

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