Plagas, Enfermedades y Fisiopatias de la Granadilla (passiflora ligularis)

PLAGAS.

Mosca de la fruta – Dasiops spp.

Es la principal plaga que puede afectar a la planta de granadilla. Los síntomas de la presencia de esta plaga aparecen en la fruta, que se arruga y mantiene en la planta. Cuando las larvas de la mosca están próximas a completar su ciclo, la fruta cae al suelo para continuar su desarrollo.

La mosca presenta un color azulado, ojos rojos, unos 5 mm de largo y un solo par de alas.

No es conveniente aplicar insecticidas genérico para el control de esta plaga, puesto que puede afectar a los polinizadores. Como medida para el control, se deben recoger lo antes posible las frutas dañadas o que se encuentren en el suelo, para destruirlas de inmediato. Se pueden utilizar trampas selectivas para atraer a los adultos y aplicarles insecticidas de manera localizada. El control biológico se hace mediante avispas parasitoides (Pachycrepideus vindemmiae) que ovopositan en las larvas de la mosca y reducen considerablemente la población de la plaga.

Gusano de las hojas – Agraulis juno.

Esta plaga puede dejar la plantación en poco tiempo sin hojas, por lo que es necesario actuar rápido para controlarla. Trabajan en grupo.

La principal medida de control es la eliminación manual, por lo que debe hacerse lo antes posible. Es muy recomendable revisar periódicamente la plantación e intentar localizar el origen o foco original de la plaga para disponer de barreras o eliminarla “in situ”. No se debe aplicar ningún tipo de insecticida en periodo de floración. El Bacillus Thuringensis es una opción biológica en el manejo de esta plaga.

Nematodos: Meloidogye incognita.

El nematodo predispone a las plantas a infecciones por Fusarium, Alternaria, Phytopthora, Verticillium, Rhizoctonia, Pseudomnonas, Agrobacterium y otras. Este nematodo sobrevive con facilidad en suelos cuya temperatura se encuentra entre los 0 y 40ºC.

La raíz puede ser afectada en cualquier estado de desarrollo, incluso en la etapa de semillero. Las plantas afectadas sufren retrasos es su desarrollo fenológico y solo se detectan los daños en el momento de transplante al lugar definitivo. La presencia de este nematodo se detecta con la aparición de agallas y engrosamientos en las raíces que impiden la absorción de nutrientes y agua.

El control de Meloydogine debe ser preventivo, en las etapas de semillero, desinfectándose el substrato de siembra. La rotación de cultivos es otra practica que puede contribuir al manejo de la enfermedad, si bien se debe evitar la rotación con plantas de las familias Solanaceae (patatas, tomates, ..), Rubiaceae y Musaceae.

La aplicación de materia orgánica fermentada contribuye al control de la enfermedad, pues facilita la reproducción de nematodos saprofitos.

ENFERMEDADES.

Damping-off o sancocho: Pythium spp. y Rhizoctonia spp.

El damping-off es ocasionado por un grupo de hongos que habitan de forma natural el suelo de cultivo y que pertenecen a los generos Pythium y Rhizoctonia.

Esta enfermedad se suele presentar en semilleros mas que en el lugar definitivo de siembra. Ocasiona retraso en el crecimiento y muerte repentina. La mejor forma de prevenirla es el uso de semillas sanas procedentes de frutos sanos y protección de las mismas antes de la siembra con un fungicida que las proteja durante la etapa de emergencia de la plántula.

Secadera, pudrición seca de la raíz.

El agente causal de la enfermedad es Nectria haematoccoca Berk & Br, hongo perteneciente a la clase Ascomycetes.

Es una enfermedad que puede causar extensos daños al cultivo ya que afecta a plantas en diferentes estados de desarrollo. Los primeros síntomas aparecen en plántulas de 20 a 30 días de edad post-emergencia y lo que ocurre es que detienen su desarrollo y se desprenden las hojas más viejas. En el lugar donde estaba la inserción de la hoja desprendida se observa una necrosis (tejido vegetal muerto) de color amarronado que con el tiempo se extiende y avanza de manera ascendente, cubriendo parcialmente el tallo. Las hojas afectadas presentan quemazón sistémica de color café claro, que se extiende a lo largo de las nervaduras lo que acaba causando la muerte de la hoja (corte de la circulación de la savia). Cuando la necrosis se extiende a lo largo del tallo provoca episodios de clorosis, marchitez de hojas y muerte generalizada de la plántula.

En las plantas adultas, la enfermedad se localiza principalmente en el cuello de la raíz, afecta a la corteza, tapona los haces vasculares e impide el paso de la savia. Después de invadir el tallo se extiende a las raíces y ocasiona marchitez de hojas, arrugamiento de frutos y, finalmente, la muerte de la planta. En estados avanzados de infección, se aprecian cuerpos fructíferos del hongo como puntos diminutos de color rojo intenso, los cuales, al ser desprendidos por la lluvia, infectan a otras plantas.

El hongo es un habitante natural del suelo y su desarrollo esta relacionado con un exceso humedad en la zona adyacente de la base del tallo, mal drenaje, heridas en la base del tallo o en las raíces. También, la presencia de nematodos de los generos Meloydogyne y Pratylenchus predisponen a la planta al ataque de la enfermedad. La invasión se produce a través del xilema, creciendo el micelio del hongo en su interior y formando microconidias que son llevadas con la savia en la translocación normal, presentado bloqueo y taponamiento de vasos y formación de enzimas y toxinas. Una vez muere la planta, el hongo coloniza la corteza y esporula.

El hongo puede sobrevivir por mucho tiempo en el suelo y en residuos de cosecha, no obstante, para poder infectar y colonizar requiere heridas, las cuales pueden ser causadas por cuarteaduras naturales de la corteza, insectos, nematodos o por el hombre durante las labores de cultivo.

Al ser el hongo un habitante natural del suelo la principal medida de control debe ser la higiene y limpieza de suelos y substratos utilizados en la propagación y cultivo de la planta. En el momento en que se detecten síntomas en alguna de las plántulas, deben ser eliminadas y retiradas de manera inmediata del lugar, sin reponerse, encalando y tratando el agujero con un fungicida. Asi mismo, es muy conveniente aislar el lugar del foco, evitando el encharcamiento y controlando el movimiento del agua de escorrentía.

Roña de los frutos: Colletotrichum glocosporioides Penz. Melanconiales.

Tambien conocida como Antracnosis asociada al hongo Colletotrichum glocoporioides Penz.

En los frutos, las lesiones se encuentran algo hundidas en la cobertura exterior. Son secas, de color café claro, redondeadas y de tamaño variable (entre 1-2 mm) y con acérvulos subepidermiales (semejantes a puntos negros) que sobresalen sobre las lesiones. Las lesiones se presentan en grupos o aisladas y, frecuentemente, se observan siguiendo el movimiento del agua de lluvia sobre el fruto. Lo que mas favorece la aparición de la enfermedad son las condiciones de alta humedad relativa, alta precipitación y excesivo sombreamiento del cultivo.

Mancha ojo de pollo, Quemazón: Phomosis spp.

Enfermedad fúngica que ataca a las estructuras florales del cultivo. Se puede considerar como un patógeno débil que requiere de condiciones ambientales muy específicas para infectar, pues para la diseminación del inóculo requiere de alta humedad y viento fuerte.

La enfermedad tiene mayor incidencia en los órganos tiernos de la palnta, como pueden ser las hojas jóvenes, tallos, brácteas, botones florales e, incluso, frutos en formación. El hongo aparece mas frecuentemente en invierno, aumentando la caída de botones florales y frutos recién formados. También puede aparecer en semilleros.

La mejor medida preventiva en este caso es facilitar la aireación y penetración de la luz en el cultivo. Cuando ya se esta produciendo el ataque, lo mejor es la poda de las estructuras afectadas y aplicación de pastas cicatrizantes a base de sulfato de cobre (pasta bordelesa) y, para evitar la propagación, la retirada y quema del material vegetal afectado por la enfermedad.

Mildius pulverulentos y blancos en granadilla: Oidium spp y Ovulariopsis spp.

Las hojas afectadas por mildiu pulverulento muestran lesiones difusas individuales de forma circular y color blanco en el haz, siendo de tamaño variable. En ocasiones llegan a cubrir toda la lámina foliar y en una etapa más avanzada llegan a cubrirse de una masa de estructuras somáticas y reproductivas del hongo causante de la enfermedad.

En los frutos, aparecen lesiones individuales, blanquecinas y estrelladas que posteriormente se necrosan. En tallos también pueden aparecer manchas del hongo.

Las lesiones de los mildius blancos son individuales, de forma circular, color blanco y apariencia afelpada. Pueden llegar a cubrir gran parte de la hoja, originando lesiones cloróticas difusas en el haz. El avance de la enfermedad se caracteriza por un oscurecimiento de las lesiones que cambian de color café claro y, después, a oscuro.

Las condiciones favorables para la aparición y desarrollo de estos hongos están relacionadas con una alta humedad relativa y, en ocasiones, con periodos secos prolongados.

Moho gris de los botones florales y de las flores; moho café de las flores y los frutos: Botrytis cinérea Pers. ex Fr. Miniliales.

La enfermedad asociada a este hongo puede causar pérdidas de hasta el 70% de a producción. Afecta, en primer lugar, a los botones florales y flores, llegando a afectar también a los frutos. La enfermedad la causa el hongo Botrytis Cinerea Pers. ex Fr.

Botrytis permanece en el suelo en forma de esclerocios o de micelios sobre restos de plantas en descomposición.

La enfermedad suele aparecer en cultivos que estan iniciando su producción, entre 7 y 8 meses de edad. El primer síntoma de ataque aparece en los botones florales y puede llegar a ser muy severo, ocasionado perdidas superiores al 50%. Cuando la enfermedad se presenta en los botones florales y en los frutos, se observa un moho de color café claro que afecta a los pistilos en la flor ya fecundada. En los frutos recién formados, el moho afecta al pedúnculo y a la base del fruto. Cuando la humedad relativa es alta, puede llegar a cubrir totalmente el fruto.

El hongo penetra a través de las heridas (cicatrices florales, picaduras de insecto y cualquier daño físico), viéndose favorecido su desarrollo con humedades relativas superiores al 95%, temperaturas entre 20-25ºC, abundante luz y un exceso de abonado nitrogenado. Se desarrolla con mas rapidez en órganos senescentes o muertos.

Moho negro de los botones florales: Rhizopus stolonifer (Ehrenb.:Fr) Lind. Mucorales.

El hongo ataca a los pedúnculos y las flores desde su formación. En los pedúnculos que sostienen los botones florales ocasiona una lesión de color café que avanza por la corona y que llega a producir la caída del órgano y en las flores recién abiertas se puede observar un micelio de color negro. En condiciones de alta humedad relativa, el hongo puede infectar todas las estructuras florales, produciendo su caída. Cuando la infección es importante, los daños se extienden a los frutos pequeños y a los frutos en proceso de llenado.

La enfermedad se ve favorecida por periodos continuados de lluvias y temperaturas bajas. En plantaciones con plantas muy próximas entre si y con exceso de follaje, se favorece el ataque de patógeno. En casos extremos, se puede llegar a perder el 100% de la cosecha potencial al infectarse todos los botones florales.

La propagación de la enfermedad se ve favorecida por la presencia de moscas que atacan las flores, ya que las heridas producidas por estos insectos son el punto de entrada del patógeno.

En este caso, la mejor medida preventiva es facilitar la aireación del cultivo, mediante el uso de distancias adecuadas entre plantas y deshojes periódicos. Como la enfermedad se asocia a la presencia de moscas de los botones florales, una buena práctica preventiva es utilizar productos fitosanitarios que las controlen o eliminen.

Mancha mohosa del fruto (moho verde): Cladosporium herbarum (per.:Fr) Link. Moniliales.

Es una enfermedad que no suele tener una incidencia excesiva en las plantaciones comerciales.

Las temperaturas entre 13 y 20 ºC favorecen el desarrollo de la enfermedad. El hongo crece sobre la superficie del pedúnculo del fruto y avanza hacia la parte central, cubriéndolo parcialmente con una pátina verdosa que corresponde a su esporulación.

La enfermedad se ve favorecida por las condiciones de lluvias continuas y temperaturas bajas. La incidencia del hongo es mayor con la presencia de moscas de la fruta que atacan a las flores, ya que las heridas causadas por las larvas favorecen la infección por el hongo.

Este hongo sobrevive principalmente en los residuos de cultivo, dispersándose fácilmente a través del viento, los insectos e, incluso, las propias herramientas de trabajo. La eliminación de restos vegetales potencialmente infectados mediante su quema es una de las primeras estrategias a aplicar para evitar la aparición de la enfermedad.

La retirada del cultivo de las hojas viejas, estructuras florales secas y frutos caídos y, en general, todas aquellas prácticas que favorezcan el aireamiento del cultivo y el sombreo por parte de árboles o bosques próximos.

Enfermedades causadas por virus. Virus de la hoja morada. Anillado de la fruta: virus alargado y flexuoso (SMV)

El virus, en la granadilla, causa la enfermedad denominada “hoja o mancha morada”. Se trata de una de las enfermedades de mayor incidencia e importancia para los cultivos de granadilla, disminuyendo los rendimientos de fruta de primera calidad y exportación, ya que afecta, sobre todo al aspecto exterior del fruto y no afecta al contenido de solidos solubles.

La forma más común de transmisión es la producida por el uso de herramientas infectadas (tijeras de podar, machetes, …) por lo que una buena medida preventiva es la desinfección periódica de las mismas antes de su uso mediante hipoclorito de sodio. Otro vector importante de transmisión es la presencia de insectos de las especies Aphis gossypii y Toxoptera citricida que son huéspedes de la familia de las papilionáceas. En caso de encontrar una planta con los síntomas descritos, lo mejor que se puede hacer es eliminarla de inmediato.

La virosis aparece en las hojas en forma de lesiones estrelladas que, a medida que crecen, se extienden a lo largo de las nervaduras y venas de las hojas, llegándolas a formar grandes manchas moradas, purpuras o rojizas, muy similares a los daños ocasionados por escaldadura o golpe de sol. En las hojas se observa clorosis, epinastia y nervaduras pigmentadas.

FISIOPATIAS.

Agrietamiento de la cascara del fruto.

La cascara de la fruta se rompe y revienta. Causa un problema de apariencia o percepción visual, ya que, normalmente, el interior de la fruta no se ve afectado. Las grietas pueden ser un punto de entrada de hongos que estropean la fruta.

Se desconoce con seguridad cuales son las causas de esta enfermedad fisiológica. Parece ser que los cambios bruscos de temperatura favorecen la aparición de este síntoma. Los desequilibrios nutricionales de Calcio/Magnesio o las deficiencias de Boro también pueden ser un factor desencadenante.

En general, la mejor medida de control de esta fisiopatía es un abonado que mantenga un contenido suficiente de materia orgánica en el suelo.

Quemaduras solares.

Alrededor del pedúnculo de la fruta se manifiesta un área circular descolorida que progresivamente se vuelve de color paja. Generalmente, en el lugar donde se produce este daño, suele atacar el hongo de la antracnosis.

Durante el periodo seco se debe evitar la realización de podas severas que expongan la fruta al sol, sobre todo durante la mañana cuando aún tiene gotas de rocío de la mañana (efecto lupa). Adicionalmente, se deben eliminar las frutas dañadas lo antes posible para que el hongo de la antracnosis no se propague.

Fruta vana.

La fruta tiene poco peso y las semillas presenta un color claro.

La causa de esta fisiopatías es una falta generalizada de nutrientes. Se recomienda la aplicación de un plan de fertilización adecuado y controlado con análisis foliares periódicos.

 

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